Estudio PUCV revela hábitos de navegación y consumo digital de los niños y adolescentes del país.

Publicado el: 11 Abril, 2017

La investigación se llevó a cabo entre agosto y octubre de 2016, y tuvo una muestra de 1000 casos distribuidos a lo largo de todas las regiones del país.

Durante 2016, el 91 por ciento de los niños y jóvenes chilenos usuarios de Internet lo empleó para realizar trabajos y tareas escolares, mientras que el 80% navegó en redes sociales y otro 79 por ciento jugó en Internet. Éstos son algunos de los datos presentados por el estudio Kids Online Chile, realizado por la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso junto al Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación CEPPE de la Universidad Católica de Chile, en el marco de la conferencia internacional “Desafíos de una Sociedad Digital”.

La investigación se llevó a cabo entre agosto y octubre de 2016. El tamaño de la muestra fue de 1.000 niños y adolescentes entre 9 y 17 años, más un padre o cuidador principal, con un error muestral de 3,1 por ciento. El investigador responsable del estudio es el profesor de la PUCV Patricio Cabello, y participaron como co-investigadoras Magdalena Claro (de CEPPE-UC), Daniela Lazcano (de la Escuela de Periodismo de la PUCV), Lorena Antezana (del Instituto de la Comunicación e Imagen –ICEI – de la Universidad de Chile), Tania Cabello-Hutt (CEPPE-UC) y Luis Maldonado (del Instituto de Sociología de la PUC).

Un hallazgo interesante de este estudio tiene que ver con la aprensión de los adultos con respecto a la información que niños y adolescentes comparten con extraños. Contrario a lo que se pudiera pensar, las prácticas riesgosas son infrecuentes: un 85 por ciento jamás ha enviado fotos o videos, un 59 por ciento reporta que nunca ha tenido experiencias que los haya hecho sentir mal, mientras que un 36 por ciento ha tenido al menos una.

“Muchas de las prácticas que se consideran de manera anticipada, como compartir información con extraños, tiene una probabilidad de ocurrencia baja”, comentó Patricio Cabello.

Asimismo, otro hallazgo relevante mencionado por el académico tiene que ver con que, si bien no hay diferencias a nivel socioeconómico en el tipo de cosas que se hacen en internet y la intensidad de las prácticas, sí lo hay en cuanto a las habilidades. “Hay habilidades que aparecen bastante menos desarrolladas en niveles socioeconómicos bajos, y eso habla de desigualdades. Además muestra dos cosas: no solo cómo ellos auto reportan sus habilidades, sino la confianza y la capacidad que ven en sí mismo para hacerlo… Reducir la brecha no es repartir celulares ni computadores y conexiones a internet, sino generar las condiciones para que puedan desarrollar cosas significativas para sus vidas”, complementa.

Para Magdalena Claro, del CEPPE-UC, muchas veces se piensa que al haber mucho acceso a información, a tecnologías como smartphones, y con una mayoría importante con internet, en el ambiente digital las condiciones son de mayor equidad. Sin embargo, investigaciones como ésta demuestra que las brechas se reproducen e incluso pueden aumentar, pues “ si bien los niños y adolescentes están accediendo de forma creciente, la manera de hacerlo, a través de qué dispositivo, la calidad del acceso, y la habilidad para poder aprovecharlo, es influido por el capital económico y cultural de la familia”.

“Datos como estos también ponen en cuestión la idea de que el ambiente digital es más democrático. Cuando se entiende en profundidad, se puede ver que no necesariamente es así. Es un ambiente donde tú estás trabajando con mucha información, entonces poder orientarse ahí y ser crítico es complejo. Participar del mundo digital requiere habilidades cognitivas más complejas que antes, y el sistema escolar no necesariamente las está desarrollando”, añade.

Por lo mismo, resulta difícil determinar un perfil único de esta nueva generación de niños y adolescentes con acceso a Internet. Aunque hay prácticas similares, en términos de las actividades sociales, de entretención o aprendizaje que realizan, las variables que los diferencian en el ámbito offline también son determinantes en el uso de internet.

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Sonia Livingstone, académica del London School of Economics lideró el proyecto EU Kids Online

En este contexto, esta investigación muestra también que la mediación que pueden hacer los adultos, tanto padres como profesores es relevante para orientar el uso y aprovechamiento de estas tecnologías digitales por de las nuevas generaciones.

La conferencia internacional “Desafíos de una Sociedad Digital”, se realizó en el Centro de Estudios Avanzados y Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (CEA), y tuvo como expositora principal a Sonia Livingstone, académica del London School of Economics quien lideró el proyecto EU Kids Online, encargado por la Unión Europea para investigar los hábitos de los jóvenes europeos frente al computador. Actualmente la Dra. Livingstone lidera también Global Kids Online, con el apoyo de UNICEF, proyecto del cual Kids Online Chile forma parte.

 

 

Por Nicolás Jara
Dirección General de Vinculación con el Medio

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