Estudiantes de postgrado cursan optativo de Fotografía digital

Fotografía digital fue el último optativo de la programación del Primer Semestre cursado por los alumnos del Magíster en Comunicación y el Postítulo en Comunicación Estratégica, siendo parte de uno de los requisitos para obtener sus respectivas certificaciones. De esta manera, durante el lunes 25 y el martes 26 de julio, los estudiantes participaron en las clases dictadas por Raiza Vera Ugas, fotógrafa y socia en Sonría Comunicación Visual.

A modo introductorio, la profesora hizo una breve pasada histórica sobre los puntos cruciales del desarrollo de la fotografía como herramienta política, social y artística, para posteriormente entrar de lleno a las bases teórico-prácticas necesarias para pensar y tomar correctamente una foto. Así, profundizó tanto en los componentes de una cámara y su funcionamiento, como en los distintos aspectos técnicos que todo aspirante a fotógrafo tendría que conocer.

Por ejemplo, expuso acerca de los distintos formatos que existen al momento de editar o guardar una imagen. Sobre este punto, Vera fue muy enfática al señalar que si bien el formato RAW presenta un material altamente modificable, la idea es que “la foto la tomes al tiro bien y que sea lo menos manipulada en Photoshop”. En pocas palabras, es imprescindible que la foto se tome bien desde la cámara.

Posteriormente, la profesora ahondó en la formación de la imagen, es decir, en aquellos elementos que se deben tener en consideración al momento de tomar una fotografía. De esta manera, explicó de forma relacional qué se entiende por plano focal, profundidad de campo, objetivos fotográficos, ángulo de visión, diafragma, obturador e ISO, dando a entender a los estudiantes que el ajuste de cada una de estas herramientas incide directamente en el funcionamiento de las demás.

La profesora hizo varios ejercicios, enseñando distintas fotografías y buscando que los alumnos pudiesen diferenciar, por ejemplo, cuándo se está en presencia de una distancia focal corta o larga, y cómo varía con ello la profundidad de campo.

“A medida que se va manejando la técnica es posible ir dominando ciertas características de la toma”, señaló Vera, y así lo corroboró la estudiante polaca Justyna Ostaszewska, quien afirmó que “mucha gente piensa que sabe tomar fotos cuando en realidad no es así. Entonces, antes de disparar son buenos estos trucos. Es algo muy profesional”.


El contenido es lo primordial

La segunda fase del optativo se dedicó a poner en práctica el conocimiento adquirido por los estudiantes. Sin embargo, ser diestro con la cámara no es suficiente para hacer un buen registro. Para llegar a ese punto, es necesario “hacer fotos, equivocarse, experimentar, y siempre ojalá con algún contenido. En la actualidad, como todo pasa tan rápido, es súper importante el contenido (de la imagen). Entonces, si estás haciendo una foto, que no sea porque sí, sino porque algo te llevó a hacer esa toma”, enfatizó la docente. Esta apreciación es compartida por el estudiante Marcelo Vásquez: “La herramienta fotográfica para un periodista es fundamental, porque al momento de captar una foto la imagen habla por sí misma. Incluso te dice la noticia casi completa”.

Con el avance vertiginoso de la tecnología, diariamente nos enfrentamos a millones de imágenes que pasan frente a nuestros ojos sin siquiera prestar atención sobre qué se nos está comunicando. Y desde que podemos acceder a Internet los celulares, el oficio de fotógrafo incluso se ha democratizado. “Hay una necesidad de guardar, de retener el tiempo, pero al mismo tiempo estamos acumulando imágenes que no estamos viendo”, asegura Vera.

“Fotografía es memoria”, afirma. Sin embargo, la capacidad de retocar o modificar los archivos hoy nos posiciona en un escenario totalmente distinto, en un mundo en el que es posible “transformar la realidad en lo que tú quieres mostrar”. Lo mismo ocurre con el fenómeno de las selfies, en donde “hay un súper culto al ego, al yo, que no tiene mucho contenido y que básicamente tiene que ver con el uso de las redes. Sin redes sociales no hay selfie”. Entonces, Vera aconseja hacer fotos que evoquen o signifiquen algo más allá que una cara bonita.

Bajo este razonamiento, es innecesario adquirir cámaras costosas con muchos megapíxeles, porque generalmente los fotógrafos principiantes utilizan las fotos para editarlas en computador y posteriormente compartirlas en Internet. La cantidad de pixeles solo debe considerar si se contempla la impresión del material para gigantografías o revistas. Por eso Raiza Vera sugiere no ir en busca “de la cámara más cara, porque eso tiene que ver con un sistema de consumo en el cual estamos inmersos. Básicamente, se crean necesidades en base al porte, al tamaño, color, y no se apunta al oficio, al aprender”.

 

Por Francisca Mayorga

Postgrados Periodismo PUCV

Comentarios

comments powered by Disqus